La Bolsa de Comercio de Mendoza fue sede del cierre del programa gratuito impulsado por el Gobierno provincial. Quince empresas locales completaron nueve meses de formación intensiva e iniciaron sus procesos de certificación en las normas ISO 9001, 14001 y 45001.
En el marco de un acto que reunió al sector público, a las pymes y a los equipos técnicos formadores, la Bolsa de Comercio de Mendoza (BCM) fue sede del cierre del Ciclo de Capacitación en Normas ISO para Empresas Proveedoras de Mendoza. El encuentro, realizado en el Salón de Ruedas, marcó el fin de la primera cohorte de un programa impulsado por el Ministerio de Producción del Gobierno provincial a través de la Dirección de Empleo y Desarrollo Empresarial.
El cierre del ciclo estuvo encabezado por el ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu; la subsecretaria de Empleo y Capacitación, Emilce Vega Espinoza; y la directora de Empleo y Desarrollo Empresarial, Malena Carricondo. Por parte de la BCM, estuvo presente el director general Santiago Pérez Araujo y la directora de Relaciones Institucionales, Sabrina Salvi. Las autoridades estuvieron acompañadas por los equipos capacitadores y los representantes de las empresas participantes.
Este avance representó un hito estratégico en la política de fortalecimiento del tejido productivo: 15 empresas locales iniciaron sus procesos de auditoría para certificar bajo los estándares internacionales ISO 9001 (Gestión de la Calidad), ISO 14001 (Gestión Ambiental) e ISO 45001 (Seguridad y Salud en el Trabajo).
Un piso técnico para la nueva agenda productiva de Mendoza
Durante el acto, el ministro Rodolfo Vargas Arizu posicionó a las certificaciones como una condición de acceso al nuevo escenario económico que se abrió para la provincia, con foco en la industria minera y sus cadenas de valor. El funcionario advirtió que, cuando esa capacidad técnica no existía a nivel local, las grandes compañías buscaban proveedores certificados afuera: «Nosotros tenemos que estar preparados para eso», remarcó.
En esa línea, Arizu ubicó al programa dentro del giro más amplio que buscaba la provincia: ganar eficiencia en las compañías locales y consolidar una matriz productiva sustentable, no solo en minería sino también en agricultura.
Representantes de las firmas capacitadas compartieron su experiencia durante el cierre. Valoraron el impacto operativo de la iniciativa ya que la capacitación permitió sistematizar riesgos ambientales, de salud y seguridad ocupacional que hasta entonces se gestionaban de manera informal, y formalizar procesos que reposicionan competitivamente a las pymes. Destacaron, además, el cambio de conciencia puertas adentro, ya que la participación de todo el personal promovió una cultura de mejora continua.
Un manual como legado para escalar el modelo
Durante la jornada, los equipos técnicos estatales y los formadores presentaron oficialmente un manual práctico de implementación, diseñado para simplificar la ruta de certificación y funcionar como guía de referencia para las próximas empresas que se sumarán. Ante los resultados de esta primera cohorte, las autoridades adelantaron que ya se encontraban trabajando en el diseño de nuevas convocatorias para consolidar una base regional de proveedores certificados.
Al albergar iniciativas de esta magnitud, la Bolsa de Comercio de Mendoza reforzó su rol de hub de negocios y articulación público-privada, funcionando como la plataforma donde las pymes y los sectores productivos de la provincia encontraron la infraestructura, las conexiones y las herramientas técnicas necesarias para transformar el potencial mendocino en contratos internacionales reales y sostenibles en el tiempo.